Desde hace dos décadas, Maloka se ha posicionado como un escenario de aprendizaje individual y social que promueve la cultura de la innovación.
En el centro interactivo los sujetos se reconocen no solo como consumidores sino como productores de nuevos conocimientos que utilizan de manera creativa para generar transformaciones en diversos ámbitos de la vida cotidiana.
Un lugar pionero en muchos sentidos en relación al desarrollo de estrategias de apropiación social de la ciencia y la tecnología. Lo anterior a partir de la fuerte convicción de que a través de la producción, circulación y uso creativo de nuevos conocimientos, en múltiples dimensiones de la cotidianidad, es posible generar mejores condiciones de vida para individuos y comunidades en el marco de una sociedad globalizada y con grandes retos en términos de sostenibilidad, inclusión y participación.
Justamente uno de los grandes valores de Maloka radica en que propicia tanto el encuentro como el intercambio, siendo un agente catalizador de relaciones e interacciones donde se pone en diálogo problemas, situaciones y saberes de interés público y que tienen en común que la ciencia y la tecnología juegan un papel central para comprenderlas, hallar alternativas de solución y proponer rutas para la construcción de saberes que ayuden a la transformación de la sociedad.
Para potencializar este ejercicio, su compromiso más grande ha sido poner a conversar a los distintos actores y empoderar al ciudadano del común con el uso de los conocimientos científico-tecnológicos.
Las cifras indican que con sus programas y proyectos ha llegado a más de 20 millones de personas en Bogotá y en el territorio nacional, a través del programa Maloka Viajera, 30.000 niños y jóvenes se han beneficiado de los clubes de ciencia y tecnología y 20.000 docentes han aprendido sobre propuestas de innovación en el aula y procesos de formación. A esto se suma la realización de más de 100 publicaciones educativas y 30 proyectos de investigación.
en el que ciudadanos de diversos orígenes, perfiles, trayectorias de vida e intereses (actores heterogéneos como la comunidad científica, comunidades de base, educadores, jóvenes y niños, entre otros), se reúnen para intercambiar saberes y aportar tanto a la solución de problemáticas comunes como a la inclusión, la transformación y la cohesión social.