La tecnología no solo transforma lo que hacemos; también nos invita a preguntarnos qué futuro queremos construir. En esa conversación, el arte y los artistas tienen mucho que aportar.
Hablar de innovación tecnológica suele llevarnos a pensar en laboratorios, investigadores, desarrolladores y nuevas herramientas. Sin embargo, ¿qué sucede cuando incorporamos al arte y a los artistas en esta conversación?
El artículo “Why technology needs artists”, publicado por el British Council, explora precisamente esta relación y plantea una idea fundamental: la tecnología necesita del arte para ser más humana, diversa, inclusiva y capaz de imaginar futuros diferentes.
La propuesta parte de reconocer que la innovación no ocurre únicamente cuando se desarrolla una nueva tecnología. También sucede cuando encontramos nuevas maneras de experimentar con ella, cuestionarla y pensar en sus posibles impactos en la sociedad.
El arte también impulsa la innovación
De acuerdo con el British Council, los artistas pueden aportar nuevas formas de experimentar con la tecnología y explorar usos que quizás no surgen desde los caminos tradicionales de la ingeniería o el desarrollo de productos.
Esta mirada permite que la tecnología no sea solamente una herramienta para resolver problemas, sino también un medio para crear, explorar y hacerse nuevas preguntas.
El encuentro entre artistas, investigadores, desarrolladores e industrias también puede generar valor social y económico. Estas colaboraciones pueden contribuir, por ejemplo, a desarrollar tecnologías más inclusivas y sensibles a diferentes contextos culturales.
Tecnología para sociedades diversas
Una tecnología puede ser eficiente desde el punto de vista técnico y, al mismo tiempo, no responder a las necesidades o realidades de todas las personas.
Por eso, incorporar perspectivas culturales, comunitarias y artísticas puede ayudar a diseñar tecnologías más diversas, adaptables y conectadas con las personas.
Aquí aparece una pregunta especialmente relevante:
¿Estamos diseñando tecnologías para las personas o estamos esperando que las personas se adapten a las tecnologías?
La participación del arte puede abrir espacios para explorar esta tensión y poner sobre la mesa aspectos que van más allá de la funcionalidad: la ética, la identidad, la cultura, las emociones y las distintas maneras en que las personas experimentamos el mundo.
Imaginar futuros que todavía no existen
Quizás uno de los aportes más interesantes del arte está en su capacidad para imaginar futuros posibles.
Frente a tecnologías como la inteligencia artificial, la realidad digital o la computación cuántica, no basta con preguntarnos qué podemos hacer con ellas. También necesitamos preguntarnos cómo queremos vivir con ellas.
¿Qué lugar tendrá la creatividad humana en un mundo con inteligencia artificial? ¿Cómo queremos que se relacionen las personas y las máquinas? ¿Qué sesgos pueden reproducir las nuevas tecnologías? ¿Cómo pueden estas herramientas contribuir al bienestar y a la sostenibilidad?
Estas preguntas muestran que hablar de tecnología también es hablar de sociedad.
Una conversación que también ocurre en Maloka
En Maloka entendemos la relación entre ciencia, tecnología, arte y sociedad como una oportunidad para despertar la curiosidad y generar nuevas conversaciones.
Una experiencia sobre inteligencia artificial, por ejemplo, puede explicar cómo funciona un algoritmo, pero también puede invitarnos a preguntarnos qué hacemos con esa tecnología, cómo transforma nuestra manera de crear y qué tipo de futuro queremos construir con ella.
En ese sentido, el arte puede convertirse en un puente entre la tecnología y las personas: una forma de acercarnos a conceptos complejos, pero también de sentir, cuestionar, imaginar y conversar sobre ellos.
Porque cuando ciencia, tecnología y arte se encuentran, no solo aparecen nuevas formas de crear. También aparecen nuevas formas de hacernos preguntas.
Y quizás ahí está una de las reflexiones más poderosas del artículo del British Council:
La tecnología puede mostrarnos lo que es posible; el arte puede ayudarnos a preguntarnos qué vale la pena hacer con esas posibilidades.
¿Quieres profundizar en esta conversación?
El British Council reúne en “Why technology needs artists: 40 international perspectives” diferentes perspectivas internacionales sobre el papel de los artistas en la innovación tecnológica y la construcción de futuros.
Lee el artículo completo: Why technology needs artists – British Council


