Para muchas personas la aventura de estar fuera de la Tierra flotando debe ser una experiencia increíble, pero son varios los inconvenientes que tienen que pasar los astronautas para realizar labores naturales tan comunes en nuestro planeta.
Seleccionando el personal para la aventura
Los ejercicios preparatorios son muy intensos y la salud debe ser de hierro. Por eso, para el viaje espacial se seleccionan personas que no sean propensas a sufrir enfermedades ni tengan claustrofobia. Por tal motivo, el círculo de candidatos se reduce bastante con estas condiciones.
¿Y qué pasa si dentro de la misión alguien se enferma? Muy sencillo, unos ocho días previos de aislamiento reducen el riesgo a los tripulantes de contraer cualquier enfermedad contagiosa. El acercamiento a ellos sólo está permitido tomando ciertas medidas de seguridad, como vestirse con unos trajes apropiados y cubrirse la boca con una mascarilla. Las revisiones médicas son frecuentes. No obstante, hay todo tipo de medicinas a bordo, además de un desfibrilador, un aparato para medir la presión y conexión directa con un médico, disponible las 24 horas.
Incomodidad en gravedad cero
Embarcarse en un vuelo espacial, sobre todo los de larga duración a bordo de la Estación Espacial Internacional, no es algo sencillo, aunque sí muy demandado por los científicos. Hay que estar hecho de una pasta especial para que el cuerpo soporte semejante impacto. Al no existir ventanillas, se perciben muy malos olores por la desgasificación de algunos objetos con los cambios de temperaturas y la presión; puede hacer mucho frío o mucho calor, y el ruido es muy alto y constante, ocasionado por el zumbido de los ventiladores, el aire acondicionado, los filtros y el timbre de los teléfonos. Hay un nuevo amanecer cada 90 minutos, lo cual es maravilloso, pero 16 de ellos por día son capaces de enloquecer cualquier biorritmo.
¡A comer se dijo!
“La mayor parte de los alimentos se envían procesados y empacados en bolas o latas. Algunos serán deshidratados y los astronautas les añaden agua caliente para comérselos. Otros estarán en bolsas o latas que simplemente se calientan y se comen”. Explica Vicki Kloeris, gerente de subsistemas para la comida del transbordador y la estación espacial en el Centro Espacial Jonson.
Uno de los retos más grandes a la hora de comer para los astronautas es atrapar la comida. En esta imagen, el astronauta Loren Shriver (STS-46) demuestra que pasa con los objetos en caída libre, mientras disfruta de unos dulces de maní.
Uno de los aventureros del espacio Michael Foale, tripulante de la estación espacial rusa MIR comenta su experiencia:
“Dentro de la nave no hay arriba ni abajo. Todo flota, hasta los seres humanos, así que hay que tener mucho cuidado de no chocar contra partes vitales del aparato o contra los propios experimentos científicos. Por todo esto, es necesario estar preparado para el viaje al espacio. Meses de entrenamiento y algunos días de incomunicación con el exterior para evitar enfermedades son clave antes de lanzarse al vacío”.
Ganas de bañarse o ir al baño
Vivir en una estación espacial es como vivir en un desierto: hay muy poca agua y cada gota tiene un valor incalculable.
El Space Shuttle o Trasbordador Espacial tiene celdas de combustible que combinan hidrógeno y oxígeno para generar electricidad; con esto se producen grandes cantidades de agua como subproducto. Los astronautas no se duchan, en reemplazo utilizan un paño húmedo enjabonado para lavarse. Tampoco se lavan los platos sucios, los recipientes de comida usados se trituran y simplemente se desechan.
Parte del agua en la Estación Espacial Internacional se toma del aire y se recicla. Una unidad rusa puede producir 24 litros de agua al día de esta forma; el agua se purifica y sirve para preparar bebidas o comidas. En el baño se usa una corriente de aire en lugar de una descarga de agua para eliminar los desechos humanos. La orina que los astronautas excretan al usar el baño también se recupera, se purifica y se recicla.
Los seres humanos que trabajan en pro de la Ciencia se someten a incontables esfuerzos, todos por conseguir un único objetivo, descubrir los más recónditos misterios que encierra el Universo con el fin de crear herramientas para mejorar la calidad de vida de la raza humana.
Fuente: Ciencia NASA, ESA, Planeta Sedna
Entre ahora mismo a estas páginas y descubrirás interesantes temas que giran en torno a nuestro Universo:
Requisitos para ser un astronauta
Mucha gente se pregunta: ¿Qué hacen los astronautas para poder sobrevivir durante largos periodos de tiempo, sin las comodidades que brinda el estar en tierra firme? La vida de estos personajes, vigilantes del espacio, no es tarea fácil ya que se requieren meses de entrenamiento para lograr acoplarse a la gravedad cero realizando actividades tan cotidianas como ir al baño, comer o hasta sacar la basura.
Para muchas personas la aventura de estar fuera de la Tierra flotando debe ser una experiencia increíble, pero son varios los inconvenientes que tienen que pasar los astronautas para realizar labores naturales tan comunes en nuestro planeta.
Seleccionando el personal para la aventura
Los ejercicios preparatorios son muy intensos y la salud debe ser de hierro. Por eso, para el viaje espacial se seleccionan personas que no sean propensas a sufrir enfermedades ni tengan claustrofobia. Por tal motivo, el círculo de candidatos se reduce bastante con estas condiciones.
¿Y qué pasa si dentro de la misión alguien se enferma? Muy sencillo, unos ocho días previos de aislamiento reducen el riesgo a los tripulantes de contraer cualquier enfermedad contagiosa. El acercamiento a ellos sólo está permitido tomando ciertas medidas de seguridad, como vestirse con unos trajes apropiados y cubrirse la boca con una mascarilla. Las revisiones médicas son frecuentes. No obstante, hay todo tipo de medicinas a bordo, además de un desfibrilador, un aparato para medir la presión y conexión directa con un médico, disponible las 24 horas.
Incomodidad en gravedad cero
Embarcarse en un vuelo espacial, sobre todo los de larga duración a bordo de la Estación Espacial Internacional, no es algo sencillo, aunque sí muy demandado por los científicos. Hay que estar hecho de una pasta especial para que el cuerpo soporte semejante impacto. Al no existir ventanillas, se perciben muy malos olores por la desgasificación de algunos objetos con los cambios de temperaturas y la presión; puede hacer mucho frío o mucho calor, y el ruido es muy alto y constante, ocasionado por el zumbido de los ventiladores, el aire acondicionado, los filtros y el timbre de los teléfonos. Hay un nuevo amanecer cada 90 minutos, lo cual es maravilloso, pero 16 de ellos por día son capaces de enloquecer cualquier biorritmo.
¡A comer se dijo!
“La mayor parte de los alimentos se envían procesados y empacados en bolas o latas. Algunos serán deshidratados y los astronautas les añaden agua caliente para comérselos. Otros estarán en bolsas o latas que simplemente se calientan y se comen”. Explica Vicki Kloeris, gerente de subsistemas para la comida del transbordador y la estación espacial en el Centro Espacial Jonson.
Uno de los retos más grandes a la hora de comer para los astronautas es atrapar la comida. En esta imagen, el astronauta Loren Shriver (STS-46) demuestra que pasa con los objetos en caída libre, mientras disfruta de unos dulces de maní.
Uno de los aventureros del espacio Michael Foale, tripulante de la estación espacial rusa MIR comenta su experiencia:
“Dentro de la nave no hay arriba ni abajo. Todo flota, hasta los seres humanos, así que hay que tener mucho cuidado de no chocar contra partes vitales del aparato o contra los propios experimentos científicos. Por todo esto, es necesario estar preparado para el viaje al espacio. Meses de entrenamiento y algunos días de incomunicación con el exterior para evitar enfermedades son clave antes de lanzarse al vacío”.
Ganas de bañarse o ir al baño
Vivir en una estación espacial es como vivir en un desierto: hay muy poca agua y cada gota tiene un valor incalculable.
El Space Shuttle o Trasbordador Espacial tiene celdas de combustible que combinan hidrógeno y oxígeno para generar electricidad; con esto se producen grandes cantidades de agua como subproducto.
Los astronautas no se duchan, en reemplazo utilizan un paño húmedo enjabonado para lavarse. Tampoco se lavan los platos sucios, los recipientes de comida usados se trituran y simplemente se desechan.
Parte del agua en la Estación Espacial Internacional se toma del aire y se recicla. Una unidad rusa puede producir 24 litros de agua al día de esta forma; el agua se purifica y sirve para preparar bebidas o comidas.
En el baño se usa una corriente de aire en lugar de una descarga de agua para eliminar los desechos humanos. La orina que los astronautas excretan al usar el baño también se recupera, se purifica y se recicla.
Los seres humanos que trabajan en pro de la Ciencia se someten a incontables esfuerzos, todos por conseguir un único objetivo, descubrir los más recónditos misterios que encierra el Universo con el fin de crear herramientas para mejorar la calidad de vida de la raza humana.
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Fuente: Ciencia NASA, ESA, Planeta Sedna
Entre ahora mismo a estas páginas y descubrirás interesantes temas que giran en torno a nuestro Universo:
Requisitos para ser un astronauta

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