Latidos de vida


¿Con qué frecuencia realiza algún tipo de actividad física? ¿Cada cuánto consume licor? ó ¿Qué niveles de estrés maneja debido a las actividades diarias?

Prestar atención a cada una de estas preguntas es muy importante, ya que está comprobado que el sedentarismo, el consumo de licor y el estrés lo convierten en una víctima potencial de un paro cardiaco.

Esta falla en el Sistema Circulatorio no se puede predecir, ni da un tiempo considerable para atender a un paciente que lo padece inesperadamente.

Según el Doctor Hernando Matiz, director del Centro de Reanimación y Habilidades Clínicas, las posibilidades de vida frente a un paro cardiaco son bajas. “La expectativa de vida para un paciente que sufren esta falla, está cercana al 7 % en los casos donde las personas son auxiliadas de manera pertinente mediante un masaje cardiaco” asegura, Matiz.

Para el director del Centro de Reanimación y Habilidades Clínicas, es fundamental que las personas sepan qué se deben hacer cuando se presenta una emergencia de este tipo.

“Realizar el masaje cardiaco y dar respiración boca a boca deben ser procesos que todos los ciudadanos deben conocer y saber emplearlos en caso de una emergencia con paro cardiado” afirma, el galeno.

Culturalmente el paro cardiaco está asociado a personas de edad avanza, sin embargo y de acuerdo con Matiz, los jóvenes también deben preocuparse, ya que se han registrado casos en pacientes con edades que oscilan entre los 15 y los 20 años.

Recuerde que la visita periódica al médico es indispensable para chequear la presión arterial, el peso corporal y la toma de un examen de diabetes.

Adicionalmente, una alimentación balanceada y ejercicio físico de manera periódica, ayudarán a tener un corazón sano.